El stock vacuno de Uruguay tuvo un fuerte crecimiento y en 2014 alcanzó cifras inéditas de vacas de cría y de terneros

Los campos naturales no paran de ofrecer pasturas a muy bajo costo en esta primavera que ha sido ideal. Los ganados lucen de la mejor manera. Lustrosos bajo la alternancia de sol y lluvia. El precio de exportación está en niveles récord. Según el Instituto Nacional de Carnes en octubre la carne uruguaya se colocó en promedio a US$ 4.290 por tonelada, la producción de 2,9 millones de terneros este año es récord y la de los próximos dos años se mantendrá elevada. El país nunca tuvo tantas vacas en toda su historia. Hay oferta, hay demanda, y clima ideal. ¿Demasiado perfecto para ser cierto?

La ganadería uruguaya tiene la mayor población vacuna de la historia, y no solo eso. La cantidad de vacunos en Uruguay continuará con un crecimiento acelerado luego del próximo entore, lo que pondrá un arduo desafío por delante. Por primera vez desde Hernandarias la Banda Oriental del Uruguay albergaba 12 millones de vacunos a mediados de 2014.

El dato será oficializado en pocos días más, pero puede calcularse sin dificultades. Es la mayor cantidad de la historia, a la que se agregan los casi tres millones de terneros que están naciendo en esta primavera. Y lo más importante es que el crecimiento se mantendrá al menos hasta 2016. Porque además de esos récords, de cantidad total y terneros, el país tiene un récord de vacas. El dato oficial debe mostrar un número cercano a 4,4 millones de vacas de cría, que muy posiblemente en la próxima primavera generen más de tres millones de terneros.

La población vacuna a mitad de cada año pasó de 11,7 millones en 2013 a 12 millones en 2014 y seguirá creciendo. Dicose en 2015 contará una población mayor que el récord actual, posiblemente entre 12,2 y 12,3 millones.

Esta sucesión de récords  poblacionales es consecuencia de tres factores. Por un lado, un shock de expectativas que los ganaderos han tenido desde 2003, cuando Uruguay logró el ingreso de la carne vacuna en Canadá y EEUU. Desde entonces, la ganadería tiene un marco de seguridad para sus exportaciones como nunca antes tuvo.

Esa expectativa favorable tuvo solamente una interrupción de algunos meses entre la crisis de Lehman Brothers en setiembre de 2008 y el otoño de 2009. A la baja de precios derivada de la interrupción breve en las exportaciones siguió la última sequía importante que golpeó a Uruguay.

Las expectativas favorables venían de 2003 al quedar Uruguay habilitado a exportar a los países del Nafta vacunando contra la fiebre aftosa, una combinación que ningún otro país tiene y que marcó un hito vinculado a “la vaca les gana”.

A partir de 2010 se ha sumado un segundo factor: las lluvias fueron muy abundantes, lo que siempre favorece a la ganadería vacuna. Y desde 2011, la persistencia de un precio de exportación muy cercano a los US$ 4.000 por tonelada confirmó que la expectativa favorable tenía una comprobación tangible semana tras semana.

Hasta mediados de 2013, cuando empezó una baja de precios importante, los ganaderos uruguayos tuvieron todas las señales para expandir su producción.

En consecuencia mantuvieron todas las vacas que pudieron para generar la mayor cantidad posible de terneros. Vinieron años de faena escasa de hembras, y lograron una fuerte expansión del rodeo de hembras y de la capacidad productiva.

Es gradual, sostenido pero persistente, y marca un año tras otro récords. Durante el siglo XX Uruguay no fue capaz de sostener más de 3,5 millones de vacas de cría. En la década pasada estabilizó un rodeo de 4,1 millones. El año pasado alcanzó un récord de 4,2 millones, que pasa a un inédito rodeo de 4,4 millones en este año y puede seguir creciendo –aunque más gradualmente– para 2015 y 2016. Más terneros significan luego más vaquillonas que entran a los rodeos.

Este es un dato clave, porque ya alcanza con un desempeño normal del rodeo para que la producción de terneros sea de tres millones por año.

Es la producción de terneros tal vez el dato más importante del rodeo, porque indica cuánto será la producción futura. Los datos de Dicose aportarán otro récord: la producción alcanzará o superará por primera vez en la historia los 2,9 millones de animales. De modo que la producción de carne de Uruguay seguirá creciendo aunque más no sea por la inercia que trae su población.

Eso para una ganadería que en el siglo XX no pasaba de 2,2 millones y que en la década pasada generaba unos 2,5 millones por año es un cambio importante. Le asegura a la industria empezar a trabajar con un uso eficiente de su capacidad instalada, al mismo tiempo que disfruta de un precio alto y estable por la carne que exporta.

Y con esta primavera de vacas felices, la producción de terneros seguirá en ascenso. Aunque en 2015 es posible que el dato baje levemente por una menor tasa de preñez, en 2016 debe volver a crecer y quedar tal vez por encima de los tres millones de animales.

Con un precio récord de exportación debería ser una gran noticia. Pero en los últimos 15 meses las señales que reciben los ganaderos en general –y los criadores en particular– son ambiguas. La producción récord ha generado una baja de precios.

En parte por esa baja de precios y también como natural consecuencia de la retención de hembras, la oferta de vacas va en 2014 en franco ascenso. Con la baja de precios del ganado gordo vino una caída más importante del precio del ternero y aún más de la ternera. De modo que la señal para los productores parcialmente ha cambiado. En lugar de optimizar la producción de terneros vendiendo vacas flacas, reciben estímulos para enfatizar la venta de vacas gordas.

La faena de vacas en la semana fue la mayor desde 2012 y seguirá en ascenso.

No es solo un dato semanal. Mes a mes la faena de vientres va aumentando, ubicándose en los últimos meses aproximadamente 15% por encima de la faena de igual mes de 2013.

La señal del mercado llama a no seguir aumentando el rodeo, sino estabilizarlo. Tanto por los riesgos que significa mantener poblaciones altas en caso de que el clima deje de ser favorable, como por las señales que la industria ha enviado, tanto para el precio de la vaca como del novillo: el traslado de los muy buenos precios externos es tanto más parcial cuanto mayor sea la oferta de ganado.

Para los criadores será mejor engordar las vacas más veteranas que venderlas flacas. Para los invernadores el negocio de engordar vacas tendrá un margen interesante. La relación flaco/gordo favorece al engorde. Pero si se activara la exportación en pie para un volumen mayor al actual, la suba del ternero puede limitar el margen.

Uruguay seguramente está ante una sucesión de años con una producción de terneros cercana a tres millones de animales por año con un rodeo de vacas de cría en el entorno de 4,5 millones. Pero esta es sólo una hipótesis.

Los precios del ganado gordo se han sostenido en los últimos 10 días a US$ 3,50, pueden todavía dar una señal más favorable que la que dieron en 2013 cuando se desplomaron por debajo de US$ 3,30. Y en un mundo de granos baratos, la combinación granos/pasturas puede llevar a la ganadería uruguaya a niveles insospechados.

 

El riesgo de la carga

Para una ganadería que ya venía con un stock elevado, el dato de 2014 mostrará un crecimiento en 350 mil vacunos respecto a 2013. Año tras año el desafío para las pasturas es mayor. De ese crecimiento el componente principal son las vacas y los terneros, que crecen en 170 mil y 110 mil animales, respectivamente, y explican la mayoría del aumento del stock. El crecimiento de las vacas lo estimamos en algo más de 100 mil vacas de cría y un crecimiento de 70 mil en las vacas de invernada.

En las restantes categorías la suba es menor, lo que continúa acentuando la baja en la edad promedio del rodeo y el creciente énfasis criador. El aumento en la carga vacuna es un tema al que se le debe prestar cada vez más atención.

En parte es atenuado por la persistente baja en los ovinos, que tendrán su segundo registro más bajo de la historia, con cerca de 7,5 millones y una posible recuperación de algunas zonas ganaderas en virtud de la baja de la soja, que puede concretarse en 2015.

Fuente: El Observador