Las negociaciones sanitarias con Arabia Saudita para colocar ganado vacuno en pie con destino a engorde y faena están algo trabadas. Uruguay presiona para que se reconozca el status de libre de fiebre aftosa con vacunación, ratificado por la OIE.

PABLO ANTÚNEZ sáb nov 15 2014

Hasta 2012, Turquía fue el gran mercado para la exportación de bovinos en pie con destino a faena y engorde. Básicamente eran terneros livianos —en muchos casos enteros— y algunas vaquillonas que al salir en pie dinamizaban el mercado y ayudaban a mantener firmes los precios de la reposición.

Es que mantener la exportación de ganado en pie siempre fue una de las mayores demandas de las gremiales de productores y continúa siéndolo hoy.

Por eso, desde la División Sanidad Animal (DSA/MGAP) se negocia con varios destinos nuevos protocolos sanitarios que posibiliten ampliar el abanico de compradores, más allá de que al momento de vender, los costos y los precios jueguen un papel fundamental.

Entre esos mercados se encuentra Arabia Saudita básicamente para bovinos en pie con destino a engorde y faena, es decir, terneros livianos.

Aunque hay algunos avances, el director de la DSA, Federico Fernández, dijo a El País que los servicios sanitarios de Arabia Saudita están pidiendo algunas pruebas adicionales para que Uruguay demuestre la ausencia de fiebre aftosa, pero “Uruguay busca hacer respetar su status sanitario”. Por otro lado, las pruebas elevarían los costos en la operativa de exportación y en las cuarentenas previas al embarque.

Desde 2003, Uruguay es reconocido en el mundo como un país libre de fiebre aftosa con vacunación y tras el envío de pruebas científicas, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) refrenda este status cada año.

Por otro lado, América del Sur lleva varios años sin focos de la enfermedad y ese es un gran avance respecto a la situación que se tenía de 2002 en adelante (ese año Uruguay fue sacudido por la epidemia de aftosa más grande de su historia).

Turquía.

En otros casos, como sucedió con Turquía, Uruguay también logró hacer valer su status de país libre de “lengua azul”, una enfermedad viral que complicó a otros continentes.

En el marco del intercambio técnico entre los dos países “Turquía hizo algunas sugerencias que fueron desestimadas por Uruguay, por ser un país libre de lengua azul”, adelantó Fernández. El reconocimiento del status implica que no se tenga que realizar análisis de laboratorio para demostrar que los animales no son portadores de la enfermedad.

El titular de la DSA recordó que el MGAP tenía una propuesta de protocolo que entra a regir a partir del 1° de febrero de 2015, pero reconoció que el tema más complicado era clarificar la situación de Uruguay en cuanto a la ausencia de la enfermedad “lengua azul”.

Fernández, al igual que los operadores consultados por El País, consideró que “el protocolo sanitario se mantiene muy parecido y los cambios implementados no complican la operativa de venta”. Entre esos cambios recordó que la cuarentena previa al embarque pasó de 15 a 21 días. “Son todos cambios razonables”, sostuvo el jerarca sanitario.

Georgia.

Entre los mercados que se busca abrir para la misma categoría de animales citada anteriormente, está Georgia. Los operadores lo consideran clave porque está situado en el límite entre Asia y la Unión Europea, con costas al Mar Negro.

En ese sentido, Fernández dijo que se les envió una invitación para que llegaran a Uruguay, vieran ganado, recorrieran establecimientos y comprobaran el sistema de garantías ofrecido por el país, pero hasta el momento no hubo respuesta para el envío de la misión.

En paralelo, Ecuador mandó un nuevo protocolo sanitario para ganado lechero donde Uruguay también busca hacer su status sanitario de país libre de aftosa, tirando por tierra la exigencia de nuevas pruebas. A la vez se sigue negociando nuevos protocolos con China.

Fuente: El País